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martes, 28 de abril de 2020

Yo os elegí

No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
S. Juan 15:16 

Podemos caminar en el Señor por años sin entender el principio de la elección. Quizas podremos pensar que al tiempo indicado o esperado hicimos la selección correcta de llegar a los pies del maestro. Sin embargo, desde el momento de nuestro nacimiento él nos había seleccionado y había comenzado un plan para nuestras vidas. Ese plan que nunca caducará y tiene como propósito llevarnos al Padre. 

Es maravilloso cuando alcanzamos a comprender que Dios contó con nosotros aún cuando no nos habíamos percatado de su llamado. Cuando vivíamos en delitos y pecados allí su gracia nos cubría, su amor nos protegía y su poder nos alcanzaba para que nada nos hiciera daño. 
Ese día que lo aceptamos su invitación constante y corrimos hacía él fue el comienzo de una vida nueva que ya existía. Por tal razón no debemos perder tiempo en dar el fruto y mostrar a otros cuán grande ha sido su misericordia y perdón. 
Dios desea que nuestro fruto permanezca en él, que todo lo que vivamos los exalte y glorifique su gran nombre. Así podremos experimentar su dádiva perfecta por medio de su hijo Jesucristo donde lo que pedimos nos es concedido conforme a su voluntad.
Hermano, amigo, pariente que me lees Dios no quiere que nadie perezca, sino que puedan experimentar el gozo de la salvación al rendirte a él 
El puede calmar tu ansiedad, sanar tu dolor, restaurar tu vida, consolarte y muchas otras cosas que puedes experimentar en su presencia.
Te invitamos a abrazarte a él, ya fuiste elegido, falta dar el paso de acercarte a él. 

Dios te bendiga!
Un abrazo

miércoles, 25 de marzo de 2020

No perdamos la calma

Por eso, aunque pasamos por muchas dificultades, no nos desanimamos. Tenemos preocupaciones, pero no perdemos la calma.
2 Corintios 4:8 TLA

En la vida de los seres humanos en ocasiones se producirán situaciones difíciles que provocan tensiones, tristeza y miedo. Esas situaciones pueden llegar de manera inesperada de modo que no las podemos anticipar.

Hay personas que durante las mismas descubren su límite donde expresan "ya no puedo más" Entonces ¿ A dónde corremos, en que lugar buscamos respuesta, cómo encontramos soluciones?.

Te diré que en el momento en que corres en la dirección correcta, la cuál es Cristo nada podrá apartarte de su amor, alejarte de su cuidado y hacerte a un lado de su cobertura. Por el contrario su palabra nos enseña  que todas las cosas obran a bien a aquellos que aman al Señor. 

Puedes tener la certeza de que su paz te innunda, sus promesas y bendición reposan sobre tu hogar y tu familia. Además de que debajo de sus alas estarás seguro. El mundo puede estar caminando pero su dueño está de nuestra parte. No dormirá el que te guarda.
Aunque andes en valle de sombra y muerte no temerás el mal. 

Este día puedes escoger volver a confiar y depositar tus cargas en el Señor por que él tiene cuidado de ti. 

Confiemos

Un abrazo 

lunes, 16 de marzo de 2020

Confiad, yo he vencido


Cada día necesitamos acercarnos a Dios con confianza entendiendo que su amor nos cubre y nos alienta a seguir paso a paso en dirección a su propósito. Jesús creció en medio de un entorno humilde y sencillo, conocía lo que representaba ser parte de una familia que subsistía con el trabajo diario.

El entendía cuando había escases y abundancia. Jamás estuvo ajeno a una vida común como la nuestra. Se mantuvo rodeado de personas ordinarias, y la mayoría del tiempo prefería pasar el tiempo junto a aquellos que tenían necesidad, mostraba compasión, era movido a misericordia ante la realidad de la gente que le seguía. Aquel que se acercaba a pedir no recibía un ´´no´´ por respuesta.

Su vocabulario era conducido por una palabra oportuna, dirigida a: calmar, alentar y producir paz ante cualquier circunstancia. Así pues, un día le hablo a sus discípulos en medio de la multitud diciendo: 


´´Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo´´ Juan 16:33


Esto como un anticipo a su partida, cuando él ya no esté, como si estuviese recordándonos que su palabra debe permanecer en nosotros, debe ser atesorada y guardada. Nos advierte y enseña que el mundo no será fácil, el camino estará lleno de dificultades, nos sentiremos afligidos, cansados, agotados.

Sin embargo, nos muestra un camino de esperanza, la confianza en su poder, en su capacidad como hijo de Dios para vencer. Esa disposición que tuvo de hacer lo correcto y mantenerse firme creyendo en que el Padre jamás nos abandonaría.
Esa es también nuestra esperanza, hoy, mañana y siempre.

Un abrazo!